Harás desaparecer tus conflictos cuando los entiendas en su última raíz, no cuando quieras resolverlos.*

Este Principio innvita a evitar la improvisación movida por impulsos irracionales. No dice que no haya que hacer algo, dado un problema, sino que, simultáneamente al hacer, debe comprenderse.
Casi todas las personas, frente a un conflicto dado, y movidas por su ansiedad, se lanzan a solucionarlo sin comprenderlo en su raíz. De esa manera, se complica aún más el problema y éste motiva a otro, en una cadena inagotable.
*Silo. de los «Principios de acción Válida», en La Mirada Interna